Antes de su última fuga del Altiplano, el Gobierno Federal permitió que una empresa colocara un brazalete con geolocalizador a Joaquín “El Chapo” Guzmán, sin contratar sus servicios y… sin monitorear el dispositivo.
Documentos judiciales indican que la señal de la pulsera que dejó “El Chapo” en su celda, la noche del 11 de julio, nunca fue monitoreada por el Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen), la Policía Federal (PF) ni el Órgano Desconcentrado de Prevención y Readaptación Social (OADPRS).
De hecho, uno de los principales responsables de la vigilancia del capo dijo a la Procuraduría General de la República (PGR) que en el Centro de Control de la PF en el Altiplano se recibió un equipo para monitorear el brazalete, pero nunca operó.
El dispositivo de localización le fue colocado a “El Chapo” por Systemtech Sistemas Tecnológicos, S.A. de C.V., cuando el responsable del OADPRS era Juan Ignacio Hernández Mora.
Tras la fuga, la Seido requirió por escrito a Enrique Angulo Cervera, director adjunto de Informática, Recursos Materiales y Servicios del OADPRS, para que le informara dónde se localizaba el sistema AeroScout MobileView con que era monitoreado el brazalete.
“No contamos con ningún espejo en las oficinas de Melchor Ocampo (sede del organismo penitenciario)”, respondió el funcionario en el oficio SEGOB/OADPRS/DGA/DGAIRMS/1041/2015, fechado el 27 de julio.
Angulo explica que dicho sistema fue instalado como “proyecto piloto” en las instalaciones del Penal del Altiplano, específicamente en el Centro de Control que estaba a cargo de la Policía Federal, a partir del mes de noviembre de 2014.
“Por tratarse de una prueba piloto no se cuenta con contrato alguno, con el fin de que los responsables del monitoreo evaluaran la funcionalidad y conveniencia para la dependencia de contar con dicho servicio”, expone.
El funcionario orientó a la PGR para que requiriera dicha información a la Dirección General del Centro de Monitoreo Técnico de la Policía Federal, que por ley es la responsable de implementar y administrar los sistemas tecnológicos.
Cuando la Seido llamó a declarar a Vicente Flores Hernández, responsable del Centro de Control de la PF en el Altiplano, corroboró parcialmente lo que había reportado Angulo, de que la Policía tenía conocimiento de este dispositivo.
Pero Flores señaló que, en realidad, la PF nunca pudo monitorear el brazalete del capo. Asegura que Systemtech Sistemas Tecnológicos le informó que la señal era vigilada desde el DF, pero no precisa por quién.
La Seido también llamó a declarar a José Alejandro Colín Elías, director de Seguridad Institucional del Cisen, para saber el papel que tuvo el órgano de inteligencia en la vigilancia del líder del Cártel de Sinaloa.
Amparado en la Ley de Seguridad Nacional, Colín no acudió personalmente ante el Ministerio Público y respondió por escrito un interrogatorio de 66 preguntas, en el que refiere que el monitoreo del Cisen a “El Chapo” era a través de cámaras de circuito cerrado con micrófonos.
¿Tuvo conocimiento de que portaba algún brazalete como medio de seguridad y monitoreo?, le preguntó la PGR.
“Sí, en algún momento me fue reportado por el personal a mi cargo en el Centro de Readaptación Social Número 1, Altiplano, que se le puso con la finalidad de ser monitoreado, desconociendo qué empresa o qué persona ordenó que se colocara el mismo”, dijo Colín el 31 de julio pasado, un tanto desentendido.
Algunos altos funcionarios del Gobierno Federal consideran que, por el grado de precisión en el trazo y excavación, el túnel por el que escapó “El Chapo” no pudo ser construido sin el apoyo de un aparato georreferenciador.
Indagan a cártel Nueva Familia
El autodenominado grupo criminal “La Nueva Familia” estaría conformado por miembros de lo que fue La Familia y/o Los Caballeros Templarios, ya que aún no hay evidencias de un nuevo grupo criminal en Michoacán.
Así lo señalaron ayer diversas fuentes del gabinete de seguridad del Gobierno federal consultadas sobre “La Nueva Familia”, organización que el sábado dejó narcomantas en seis municipios de de Michoacán, entre ellos Zamora, donde se han registrado diversos hechos violentos.
Los mensajes impresos, acompañados de un escudo con dos armas largas cruzadas, ocho estrellas, el mapa de Michoacán y las letras LNF, eran una declaración de guerra al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), que desde hace meses disputa el control dentro de esa zona.
“No hay evidencia de otro grupo criminal en la entidad, aunque ya se está investigando junto con las autoridades de Michoacán”, señalaron las fuentes, que lo mismo señalaron sobre los llamados “Justicieros” de Lázaro Cárdenas.
La región, conformada entre otros por Zamora, Jiquilpan, Tanhuato, Yurécuaro, Venustiano Carranza y Pajuacarán, ha estado dominada por “La Familia” y luego por “Los Templarios”, aunque desde el año 2013 a la fecha es disputada por el CJNG.
Está considerada un foco rojo en la entidad por sus índices de violencia y criminalidad, presencia de grupos delictivos y cercanía con Jalisco, por lo que hay despliegue permanente de fuerzas federales.
Tras el hallazgo de las narcomantas el fin de semana, policías estatales y federales reforzaron la vigilancia en esa región y realizan patrullajes -autónomos y conjuntos- en municipios como Zamora, Sahuayo, Pajuarán y Jiquilpan.
Fuentes de la Comisión Nacional de Seguridad confirmaron que la Policía Federal no envió a más elementos a la entidad, aunque sí asignaron a más elementos ya desplegados, a rondines, operativos y recorridos de vigilancia.
En tanto, la Procuraduría General de Justicia en Michoacán (PGJE) detuvo a 12 personas, incluidos tres menores, en posesión de mantas con mensajes alusivos al presunto nuevo grupo criminal, en el municipio de Pajacuarán.
Entre los detenidos se encuentra Omar Jesús C., alias “El Ronco”, quien según las autoridades se ostentaba como líder del grupo delincuencial.
Los detenidos viajaban dentro de tres camionetas, de donde se decomisaron dos armas largas, del tipo AK-47 y AR-15, así como siete cargadores, 25 cartuchos útiles y un equipo de radiocomunicación.