Nueva York.- El hombre aseguró que fue “sin querer” y durante su detención llegó a mostrar una sonrisa. Tiene antecedentes por maltrato infantil.

El padre del pequeño confesó ante las autoridades que lo estrelló contra la pared porque “no soportaba su llanto”. El nene murió por las graves lesiones cerebrales derivadas del impacto.

El caso detonó una ola de indignación en el Bronx porque Christian Rodríguez, de 24 años, ya tenía antecedentes penales por maltratar a sus cuatro hijos. De hecho, cuando ocurrió el asesinato de Aiden, uno de sus hermanos mayores ya no vivía en el lugar porque estaba bajo la custodia de asistencia social.

Sonrió al confesar el crimen

La noticia cobró mayor notoriedad luego de que el homicida al momento de confesar lo hiciera sonriendo, en ese momento se ordeno su detención en el departamento ubicado en Mill Brook Houses, en la calle East 137. No hubo muestra de arrepentimiento alguno.

Christian Rodríguez, de 24 años, ya tenía antecedentes penales.

El pequeño Aiden fue internado el lunes por la noche en el Hospital Lincoln, pero sus heridas eran tan graves que fue derivado a la unidad de traumas del Hospital Presbiteriano de Columbia. El centro médico el bebé fue declarado muerto y por las lesiones que presentaba alertaron a la Policía.

Según informó una fuente a The New York Post, los agentes interrogaron a Christian y él reconoció que golpeó la cabeza de su hijo contra la pared. Aunque, señaló, fue “sin querer”. La madre del pequeño también fue interrogada por las autoridades, pero la dejaron libre y sin cargos.

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