Los compradores de autos chinos están en el dilema de  aprovechar los últimos días antes del cambio de gobierno en Estados Unidos para adquirir un auto antes del 20 de enero o esperar. Lo mismo sucede con quienes planean adquirir productos (calzado entre muchos otros), maquinaria o equipo. 

La guerra comercial inminente entre Trump y China conlleva el alineamiento de México por el T-MEC. El fosfórico presidente electo adora las tarifas, aunque sepa el daño que pueden hacer a su país y al comercio mundial. De entrada EE.UU tiene tarifas del 100% a los autos chinos porque, de no hacerlo, se comerían el mercado norteamericano, como lo están haciendo en México y países de todo el mundo. 

La presidenta Claudia Sheinbaum aclara una y otra vez que México está con el bloque comercial del T-MEC, que nuestro futuro está ahí y pide a los productores mexicanos que compitan con China. Asunto casi imposible. La única forma de proteger nuestros mercados está en el alineamiento con Canadá y Estados Unidos. 

La contratación de Luis Videgaray, quien es uno de los expertos economistas mexicanos que han lidiado con Trump y su familia, muestra el pragmatismo de la Presidenta.  Videgaray es un economista liberal acreditado en los círculos financieros mundiales por su preparación y trabajo en el sexenio de Enrique Peña Nieto. Representa a todo lo que odia la ignorancia de Andrés Manuel López Obrador. Educado en el extranjero, culto, con perfecto conocimiento de la geopolítica internacional y hombre cosmopolita. Bravo por Claudia que se despoja de su ideología para contratar talento de primera línea. Seguro que le pagarán más de lo que gana ella. O, tal vez, trabaje “pro bono” en favor del país. 

Recordemos que Videgaray estableció una buena amistad con el yerno de Trump, Jared Kushner e incluso le otorgó el “Águila Azteca” por su contribución al buen entendimiento entre los dos países. A muchos morenistas no les va a agradar la idea pero tendrán que aguantarse. Salvo Rogelio Ramírez de la O, no hay un representante mexicano de tanto peso en el buen humor de Trump como el ex Secretario de Hacienda. 

Con el alineamiento vendrá una cascada de aumentos en los aranceles y, por ende, de los precios de las importaciones de China, que no son pocas. El último año compramos 90 mil millones de dólares y en el 2024, la cifra será superior por la invasión de vehículos chinos. La competencia feroz de precios no permitía que las marcas tradicionales subieran sus precios, al contrario, hoy los autos valen menos que hace tres años en algunas marcas. Con un arancel del 100%, habría un impacto inmediato en los precios de todos los productos importados y nacionales. Una de las razones por las que en EEUU dudan de un aumento al impuesto de las importaciones es porque los productos chinos contienen la inflación. 

Veremos este fin de año una afluencia mayor en las compras de todo lo chino. Autos, motos, camiones y maquinaria. Será el mejor momento para comprar. Después del 20 de enero, regresaremos al carril de Norteamérica, el único que nos da certidumbre económica para el futuro. En octubre las exportaciones no petroleras a EE.UU rompieron récord con 55 mil millones de dólares, un 14% más que el año pasado. El alineamiento impide que Trump juegue con la idea de entorpecer lo que hoy es una defensa para la industria de su país que invierte aquí. 

PD. Al cierre de esta edición se desmintió el posible nombramiento de Luis Videgaray. ¡Qué lástima!

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