Saul Goodman, el peculiar abogado criminalista de “Breaking Bad” es ahora el protagonista de una nueva serie que se estrena hoy y muestra los orígenes profesionales de quien se convertirá en el hombre que soluciona problemas al narcotraficante Heisenberg.
Bajo la dirección de Vince Gilligan y Peter Gould, “Better Call Saul” se traslada a 2002, cuando Saul Goodman (Bob Odenkirk) se hace llamar Jimmy McGill; es entonces cuando comienza a crear su red de contactos para, casi seis años después, cruzarse con Walter White (Bryan Cranston), el profesor de química aquejado de cáncer que acaba convirtiéndose en el mayor traficante de metanfetamina del estado de Alburquerque.
“Es una versión más joven de Saul y todavía no es la persona que hemos conocido. El Saul Goodman del futuro tiene un gran confianza en sí mismo y por eso gusta tanto a la gente”, explicó Odenkirk.
“Better Call Saul’ es ante todo una serie, no el nombre de un personaje. La ropa que viste Saul y la que vestía en Breaking Bad, su oficina, su forma de pensar… todo fue creado de una forma muy consciente. Ahora conoceremos quién es realmente”, añadió el actor.
Odenkirk, también conocido por su participación en la serie “Fargo”, adelantó que “Better Call Saul” es “un gran drama, aunque dotado de mucho humor y momentos de “gran suspenso”.
Por su parte, los directores señalaron que la creación de esta serie surgió a manera de broma.
“Better Call Saul empezó como una especie de broma que teníamos en el set de rodaje de ‘Breaking Bad’ pero poco a poco fue tomando cuerpo y al final se ha hecho realidad. Teníamos muy claro que si hacíamos algo, debía estar a la altura de Breaking Bad. Además, otra de las principales razones para iniciarla fue lo mucho que nos gusta trabajar con Bob”, declararon Vince Gilligan y Peter Gould.