Ciudad de México.- El día de hoy Silvia Pinal cumple 90 años, una de las personalidades más influyentes en la época de oro del cine mexicano, la avala su amplia trayectoria en cine, televisión y teatro, además de su paso por la política.
Matriarca de una prolífica dinastía con artistas sobresalientes como Alejandra Guzmán, Sylvia Pasquel, Estephanie Salas y de la nueva generación Michelle Salas, Camila Valero y Frida Sofía.

Silvia Pinal es quizá una de las leyendas del cine mexicano que siguen con vida. Inició su camino al estrellato como secretaria de Kodak y siendo modelo ocasional, más tarde la invitaron a participar en la actuación en la cinta “Dos pesos la Dejada”, en 1949.
Sin saber que se convertiría en una legendaria actriz, comenzó su ascenso en la era del cine de oro y participó en tres películas que tuvieron su debut el mismo año. Una de ellas, La mujer que yo perdí, en la que trabajó al lado de Pedro Infante.

Se empezó a codear con los grandes artistas de su época, por ejemplo, compartió créditos con “Cantinflas“, “Tin Tan” y Sara García. Más tarde Silvia consiguió su primer reconocimiento, el Premio Ariel como actriz coestelar, gracias a su participación en Un rincón cerca del cielo, en el año 1952.
Cuando le empezó a ir mejor, la actriz se hizo de un inmueble en El Pedregal, por lo que contrató al arquitecto Manuel Rosen, quien le presentó a Diego Rivera, quien la tomó como musa para un retrato el cual le llevó tres meses elaborar. Mismo que firmó con una dedicatoria y le regaló a Pinal en su cumpleaños en 1956. En la actualidad el cuadro viste la casa de la artista.

A principios de los sesenta Silvia Pinal comenzó a trabajar con Luis Buñuel, con quien estrenó Viridiana, merecedora a la Palma de Oro en el Festival de Cannes y a ocupar un lugar en la historia del cine como los participantes de una de las mejores películas mexicanas.
A lo largo de su carrera, la también presentadora de “Mujer casos de la vida real” -que le dio grán éxito a Televisa hasta el día de hoy-, tuvo varios amores con actores y productores de cine, pero permaneció soltera desde su divorcio hasta que conoció a Gustavo Alatriste, con quien concibió a Viridiana Alatriste, quien era actriz y falleció en un accidente automovilístico a temprana edad.

Su último matrimonio fue con Tulio Hernández Gómez, político que gobernó Tlaxcala en los ochentas, por lo que la diva fungió como primera dama del estado y presidenta del Sistema DIF.
Y le gustó la política, pues posteriormente fue representante en la asamblea de la CDMX y senadora en el Congreso de la Unión.