Guanajuato, capital.– En el Congreso del Estado a ellos les tocó asumir las tareas de todas sus compañeras, pues no hubo una que no se sumara al Paro Nacional de Mujeres.
Su ausencia se notó, las trabajadoras del Congreso no estuvieron para recibir correspondencia en la recepción, para hacer trámites, tomar llamadas, dirigir las actividades de algunas áreas.
Los trabajadores fueron distribuidos para intentar llenar los espacios que ellas dejaron, labor imposible pues en el Poder Legislativo colaboran 128 mujeres.
El enorme edificio estuvo en calma, con un silencio poco común y una dinámica diferente a la que se vive todos los días. Su ausencia se notó.
“Si estamos valorando la presencia de una mujer aquí porque si no está generando caos”, reconoció el secretario general del Congreso, Ricardo Narváez Martínez.