Las taquillas del estadio León a una hora de haber comenzado la venta, ya no tenían largas filas y en promedio los compradores tenían que esperar cinco minutos.
Para la semifinal en la que León se medirá al Toluca, hubo algunas personas que decidieron irse a dormir en las inmediaciones del estadio Nou Camp, pensando que la demanda de boletos sería grande y que sólo acampando podrían alcanzar.
La fila se extendía hasta las taquillas de la Feria, pero rápidamente fue avanzando la gente, hasta que desapareció por completo, y aficionados que llegaron después de las 11:30 no tenían que esperar para comprar sus cuatro entradas que se permitían por aficionado.
La reventa no pudo hacer de las suyas por la mañana, aunque los vendedores de espacio si tuvieron algo de trabajo durante los primeros minutos, pero después se retiraron al ver que ya no había necesidad de comprar espacios o boletos revendidos.

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