La filosofía de Javier Torrente es muy clara: si un elemento ha dejado de aportar en la cancha, no se tentará el corazón para definir su salida del campo sea quien sea. “Yo no estoy para conformar a los jugadores”, aseguró el timonel.
Al inicio del complemento en el partido que protagonizaron Toluca y León ayer al mediodía, el argentino decidió que Ezequiel Cuevas ingresara a la cancha por Luis Montes, una modificación que por el rostro del “Chapo”, pareció no caerle bien.
“No es mi función tener que conformar a nadie, tengo que detectar dónde podemos encontrar alguna mejoría para que el equipo no se resienta y pueda seguir produciendo. Si están conformes los jugadores o no con su salida, no es mi problema, en ninguna parte del contrato de un futbolista dice que tiene que ser titular”, aseguró Torrente al término del enfrentamiento en Toluca.
Allí, el domador ligó su segundo empate en la Liga MX, un resultado que en sus palabras, fue justo luego de observar la entrega y actitud de los jugadores pese al cansancio que implicó el cambio de altura.
“Me quedo conforme con el desempeño, con lo que entregaron los jugadores en la cancha a pesar de todo, de la adversidad, de la altura, del cansancio. La parte física se resintió con la altura, y cuando no estás bien físicamente se nota, vamos a trabajar en eso”, señaló el sudamericano, aún invicto con la Fiera.
Sin duda, desde la llegada de Torrente al banquillo verdiblanco, el ánimo del equipo es otro, algo que puede ayudar a conseguir las victorias que restan en el torneo para conseguir ubicarse entre los primeros ocho de la tabla general, los que calificarán a la Liguilla por el título.
“El equipo está demostrando que el cambio de ánimo está dando sus frutos, vamos a ser un equipo que entrará a batallar para llevarse los tres puntos y ojalá nos alcance para clasificar, vamos a tratar de conseguir los 12 puntos que nos lo permitirían”.
A este León le restan seis partidos de la fase regular, con 18 puntos posibles que aún les permiten soñar.