Solo Mauro Boselli sabe si ayer fue su último partido en el Nou Camp defendiendo la playera de la Fiera. Sí así fue, la despedida ha sido una de las más amargas, luego de que el León perdiera 0-1 ante las Chivas.
El tema contractual del “Matador” sigue en el aire, y hoy solo el verdadero amor a la camiseta lo mantendría en León, al menos por los seis meses más que le restan a su contrato.
Entre la novela de la renovación, Mauro salió al campo con la misión de regalarle a la afición de casa, la primera victoria en los últimos cinco partidos de Liga MX.
Estuvo a punto de encaminar su cometido, incluso marcó un gol en el que incluyó un drible al portero Raúl Gudiño y un posterior pase a la red, pero cuando corría al rincón de la cancha a festejar, vio levantada la bandera del juez de línea que en automático anuló su tanto que hubiera significado el 130 en su carrera con el León.
La noche más triste del torneo en el Estadio León se encarriló con un gol fortuito de Ángel Zaldívar (64’), quien desvió la trayectoria del balón tras un tiro de Isaac Brizuela desde la frontal del área.
Del golpe, La Fiera no se pudo reponer, con todo y que Luis Montes, el mejor jugador del León en todo el semestre, intentó vencer la cabaña de Chivas con un tiro potente, mismo que Raúl Gudiño atajó en una jugada de adrenalina pura.
Todavía William Tesillo amenazó con el honroso empate en la última jugada del partido, sin embargo, su cabezazo dentro del área se fue apenas por encima de la portería enemiga.
El silbatazo final significó un divorcio entre afición y equipo.
Y es que la frustración se apoderó de algunos aficionados que reclamaron una derrota más, la sexta en casa y la novena del Apertura 2018.
A este León solo le queda cerrar el año ante Pachuca en la Bella Airosa, con una oportunidad inmejorable de dejar sin liguilla a su ‘hermano’.