Las canciones sirven para expresar sentimientos, esas quejas y lamentos que la honradez o la decencia con los buenos modos no permiten decir o ese amor que se atora y queda restringido en el cortísimo hola, cuando quiere decir más y no sabe cómo. Ese cariño que tiembla, la despedida que angustia, la separación que fractura. Ese adiós que no sabes que tan lejos o tan distante pueda quedar ente al abismo del silencio y el sueño de los muertos. Adiós, mi amor, adiós para ¿siempre? Mejor “préndeme fuego si quieres que te olvide”.
Cuando andamos de buenas se puede amanecer con unos “buenos días alegría, buenos días señor sol” para acompasar con buen ánimo “Yo soy el muchacho alegre y me la vivo cantando” aunque luego titulares absurdos y nada alentadores te partan el corazón y con ese “corazón partió” salir con “esa tristeza mía” a trabajar sin ilusión, con harta necesidad pues “no nací para pobre, me gusta todo lo bueno”.
“Quizá de allá del mar vendrás” con la ternura que habitan en mis cielos celayenses para dejarme sentir “entre cerros y montañas, bajo de un cielo azul&como una inmensa hamaca” en ” mi tierra, tierra querida” Tierra de las cajetas, donde sus habitantes caminan y se desempeñan en honor a pesar de que tengan gobiernos sumidos ¡qué solos se quedan los muertos¡ después de que andabas en la parranda, fantasmas que aúllan “por andar en la vagancia” quizá por eso la alcaldesa y sus regidores andan de cuarentena; uno solo miro como araña tejiendo e hilando, haciendo puentes mientras los otros “vuela, vuela no te hace falta equipaje”
Y, no importa si la señora Pata se quedó con sus patitos porque un ganso quiso “seguir su viaje” y entonar sin tono “yo sé bien que estoy afuera” pues adentro ya nadie lo quiere. “Adiós Mariquita mía”&quiero cantar y con pañuelo agitar&”Ya me voy porque aquí ya no me quieren” más la querencia de ese “lucero de la mañana que me presta su claridad” me arraiga a pesar de que tengo miedo “de la mano que saludas y de la gente que murmura” extraño decir “abrázame muy fuerte amor, mantenme así a tu lado” y tal vez sea momento de que el tiempo pase y solito como él sabe acomode las cosas, los tiempos, las personas, las añoranzas, los miedos, las alegrías y hasta las canciones pues “hoy siento la nostalgia de tus brazos” pues en “el fondo de mi alma he levantado un castillo de amores” y aunque ya no cabe rey ni reina, pues me “caí de la nube que andaba” me queda decirles lectores canten, y despellejen el grito para que todas las angustias salgan y nos dejen respirar . Recordemos que al final nadie manda en tus tiempos y tus modos como lo haces tú, no hay balazos, ni trincheras, ni mañanitas, ni Marifé de Triana.
Este es tu tiempo, así nos tocó, nosotros decimos quién, cómo y hasta cuándo así que ni te acomodas chiquilla que mi madre ya va a sacar la guitarra y dirá&Necesito olvidar, para poder vivir, nada te llevarás cuando te vayas por eso “Abre tus brazos fuertes a la vida” y recordemos que aún no nace ni balazo ni virus que mate a Celaya, pues a dónde quieras y con quien quieras donde vayas por siempre Celaya.