¿Alguien sabe si Enrique Peña Nieto fue corriendo a tramitar un amparo? ¿O sigue tan campante luciéndose en Instagram? La pregunta viene al caso porque -ya ven que nunca faltan los malpensados- hay quienes creen que lo de la FGR no es cacería, sino pantomima.

Y es que, casuaaalmente, la supuesta acción judicial en contra del ex Presidente y de Luis Videgaray surge justo ahora que se acusa a la Fiscalía de actuar de manera parcial y partidista al enfocar sus baterías únicamente hacia Ricardo Anaya. Y al resto de los involucrados en la trama de los sobornos de Emilio Lozoya, simple y sencillamente no se acuerda de ellos.

Conociendo la manera en que Andrés Manuel López Obrador usa la justicia como arma de presión política, no sería raro (y tampoco aceptable) que la posibilidad de enjuiciar a Peña fuera una artimaña para obtener algo de los priistas.

Si en la nueva Legislatura de pronto el PRI decide romper el bloque opositor y ponerse a las órdenes de Morena… ya saben por dónde va la cosa.

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A propósito de traiciones tricolores, en San Luis Potosí los priistas, de forma repentina, abandonaron la impugnación del triunfo de Ricardo Gallardo. Dejaron solos a panistas y perredistas, a pesar de que formaban una coalición y, se supone, tienen los suficientes elementos para poner en duda la legalidad de la elección para gobernador.

El frenón del PRI se dio justo cuando los líderes nacionales de los tres partidos andaban en Washington denunciando lo que llaman la narcoelección que benefició a Morena. No está claro si la maniobra potosina fue a espaldas de Alejandro “Alito” Moreno… o si el campechano les clavó un puñal en la espalda a sus aliados.

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De los mismos genios que crearon éxitos como la empresa de gas del gobierno, la empresa de fertilizantes del gobierno, el banco del gobierno y la empresa de internet del gobierno, ahora llega… ¡la aerolínea del gobierno!

Con convocatoria para crear una línea aérea que operará en Santa Lucía y que empleará a los trabajadores de Mexicana en un modelo parecido a cooperativa, la 4T busca entrar de lleno al mercado de la aviación. Y, no es por andar de aguafiestas pero… si no han podido ni con el avión presidencial, ¿a poco van a poder manejar una flota de 60 aeronaves? Al menos esa es la meta para los primeros cinco años de operación de AeroBienestar, Morena Airlines, Pejicana de Aviación o como sea que le vayan a poner a la nueva ocurrencia de AMLO.

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